21/03/18

Alimentos perecederos y su conservación

En el mundo globalizado en que vivimos, estamos acostumbrados a consumir productos provenientes de otras regiones del mundo de manera casi instantánea después de su producción. Un ejemplo perfecto de ello serían los alimentos perecederos.

 

Esta disponibilidad casi inmediata de los alimentos perecederos hace que cada día tenga mayor importancia la calidad del transporte alimentario, su reglamentación y control para garantizar unas condiciones óptimas para el consumo final. Pero, antes de nada, ¿porqué se han de conservar y consumir casi al instante los alimentos perecederos? Esto se debe a que son alimentos enormemente sensibles que inician su descomposición muy temprano. Los principales actores que influyen en su deterioro son la temperatura, la presión y la humedad.

Cómo conservar los alimentos perecederos

 

Los alimentos perecederos requieren que se les conserven y transporten en temperaturas óptimas. La mayoría productos vienen con indicaciones tanto para su conservación, como para el transporte en régimen de frío. También se valoran otros agentes a tener en cuenta, como la humedad relativa, la presión del aire, la densidad de estiba y la ausencia de patógenos.

 

Sin embargo; desde la implantación del frío, los riesgos en los alimentos han disminuido y las pérdidas no son importantes. Hoy en día la cadena del frío se ha consolidado y es el sistema que reina en el sector de los transportes. Explicamos brevemente cómo conservar los alimentos por familias:

 

  • Platos precocinados y helados: normalmente tienen menos contenido de agua que los alimentos tradicionales. Su temperaturas de conservación oscila entre -23 y -25ºC. Estos productos congelados pueden resistir mucho tiempo.

 

  • Pescados y mariscos: son muy delicados de conservar en estado refrigerado. No deben conservarse ni transportarse con otros productos. Si se quiere mantener fresco para un consumo próximo su temperatura debe de ser entre 0 y 2ºC. Si por el contrario aún no se va a consumir, su temperatura de congelado deberá ser de -18ªC.

 

  • Carnes, leches y derivados: Son alimentos que han de conservarse frescos para su mejor consumo. Es importante que no tengan ningún tipo de contacto directo con el aire, siempre envasados. Su temperatura está comprimida entre los 4 y 7ºC. Si se quiere congelar para posterior consumo (sacrificando así algunas propiedades) su temperatura deberá de ser de -18ºC.

 

  • Frutas y verduras: Su temperatura de conserva varía mucho según la zona típica de donde sea originaria. Por ejemplo, las frutas tropicales sufren con el frío y viceversa. Las verduras generalmente se conservan bien en fresco a salvo de alguna excepción de la calabaza y las setas que no se han de conservarse en lugares muy fríos. Para evitar imprevistos lo mejor es informarse en la etiqueta del producto o con el personal de la tienda.

Esperamos que este artículo haya servido de ayuda para la conservación de alimentos perecederos. En RFL Reefer & Food contamos con amplia experiencia en el transporte de todo tipo de alimentos y te contamos todas nuestras novedades en el blog. Si sigue interesado también en el transporte de los alimentos congelados le recomendamos que lea este artículo.

Los alimentos perecederos son muy sensibles y han de conservarse en condiciones optimas